





El cartón corrugado contribuye a la sostenibiliad global en términos de reciclaje, eficiencia energética, logística y reducción en la huella de CO2.

Los procesos de manufactura del cartón corrugado aseguran un embalaje libre de bacterias, protegiendo el producto desde el transporte hasta el usuario.

El cartón corrugado y el papel gozan de una de las tasas de reciclaje más efectivas. El 89% del contenido de nuevas planchas proviene de contenido reciclado.

La sostenibilidad, biodegradabilidad y la contribución del material a la bioeconomía europea ayuda a trabajar en un futuro más viable para todos.